Grupos empresarios

GRUPOS EMPRESARIOS

¿Cómo trabajan las grandes empresas o grupos monopólicos u oligopólicos?

La respuesta a esta pregunta da para escribir todo un libro, con bastante paginas, pero si tu lector has leído o estudiado las anteriores entradas y especialmente las vinculadas a los distintos tipos de estructura, sean simples, compuesta o combinadas, entonces con leer esta entrada y sin ser un abogado,  tendrás un idea aproximada de:

  • ¿Cómo es la dinámica laboral de los monopolios y oligopolios, en su gran mayoría, y no solo en Argentina, sino en el resto del mundo “capitalista” y/o “seudocapitalista” ?.

 

Esta visión que en esta entrada describiremos, se apoya para su análisis en dos grandes PRINCIPIOS, que tiene todo el sistema mundo, ellos son:

a) el principio de la competencia

b) el principio de emulación

Cabe antes de seguir explicando esta situación, recomendar leer lo que escribe nuestro director general en su libro “LA HUMANIDAD…COOPERATIVAS DE TRABAJO…”,  sobre estos dos principios, en la pagina 1457 y  siguientes.

En ese sentido, cabe señalar que prácticamente en países similares a la republica Argentina, prácticamente el principio de emulación es inexistente, salvo que puedan crecer en forma milagrosa decenas de miles de cooperativas, como las que aquí se sugieren.

En cuanto al principio de competencia, es obligado señalar que los distintos mercados de las principales 60 ciudades de argentina, las que concentran prácticamente el 90% de la población nacional, la competencia empresarial, también es inexistente, dado que predominan los acuerdos o contratos, entre las principales empresas, siendo las empresas más chicas o medianas, simples empleados indirectos de las más grandes.

La principal y hasta única solución, eficaz y creíble,   para generar tanto el principio de la competencia, como el principio de la emulación, es la creación de cooperativas de trabajo medianas o grandes, ( como las que se contemplan en el programa IN.CO.P.AR)  según las formulas que pudiste leer en las anteriores entradas.

Para ello  y para poder ANALIZAR a estos grandes grupos empresariales, existentes a lo largo y ancho de Sudamérica, cabe tener en cuenta al menos  2 leyes, que tratan sobre ellos;

a) LA LEY 26.005 sobre “Consorcios de Cooperación” y lo actualmente regulado en el capítulo 16 del Código Civil y Comercial: “contratos asociativos”

b) LA LEY 25.156 sobre  “Defensa de la Competencia” (supuestamente “antimonopolios”)

Es obvio, que con el análisis de estas dos leyes, no podrás tener  toda la visión completa, de lo que significa el derecho comercial y las practicas o conductas que se generan en los distintos mercados laborales, cualquiera sea la profesión u oficio, en el que te desenvuelvas, pero sin duda alguna, te serán de mucha utilidad, para un primer comienzo, y poder elevar a su vez,  la visión de la necesidad de generar  empresas cooperativas de trabajo mediana o grande, como herramientas transformadoras  de las inaceptables asimetrías y explotaciones varias, que existen a lo largo y ancho no solo de Sudamérica, sino también en África, Asia y Oceanía, mucho más aun, en un mundo tecnológicamente global.

 

1 )  LA LEY 26.005  sobre “Consorcios de Cooperación” y/o Capitulo 16 CCC.   EL CONTRATO ASOCIATIVO como figura central

Lo llamativo de esta ley, es que fomenta “la cooperación”, entre los sectores empresarios poderosos, si bien no lo explica así, dado que aluden a personas humanas o jurídicas, el interés subyacente refiere a ese tipo de emprendimientos,  dado que  el mismo sistema de las grandes empresas, se encarga de difundir en las clases sociales bajas y medias, una acentuada filosófia individualista y generalmente contraria a que en dicho rango social, se fomente el cooperativismo o la cooperación que ellos mismos estimulan para su propio sector dominante.

Luego de la reforma en Argentina, del Código Civil y Comercial (año 2015) quedo establecido en el mismo, en su capítulo 16, esta “figura central”, denominada  “CONTRATOS ASOCIATIVOS”

Para los medianos o grandes sectores empresarios,  no valen LAS FIGURAS o MODELOS   lineal militar, ni la asesorada, ni la departamental,  ni siquiera las redes,  NO ES PORQUE NO SIRVAN, sino todo lo contrario.

 ¿Por qué motivo entonces?, muy simple, ya las poseen, y las conocen perfectamente, como también conocen la MULTITUD DE  COMBINATORIAS QUE PUEDEN REALIZAR,  allí, en ese escenario  no hay que ilustrar, sobre “modelos o normativas de organización”, allí los compromisos verbales o de palabra, o las  costumbres comerciales o empresariales, ni  siquiera los principios comerciales, tendrán importancia.

En ese rango social empresarial, lo que mayor importancia tiene, son LOS CONTRATOS y las normas que lo regulan.

 En otras palabras, los derechos y obligaciones, que se estipulan. 

Donde sí hay ilustrar y mucho, sobre normativas, modelos de organización, importancia de los abogados y de los contadores, etc. es en los rangos sociales bajos y medios, que al no tener contacto real, con esas problemáticas empresarias las desconocen, tanto en lo sustancial como en lo formal.

Muy distinto, absolutamente distinto,  seria la situación o escenario social, si en las capas o rangos sociales bajos y medios, en lugar de PREDOMINAR LA RELACION DE DEPENDENCIA LABORAL hacia patronales, predominara, el trabajo asociativo o cooperativo, basado en el esfuerzo propio y la ayuda mutua, pilares inequívocos de la potenciación

 

 

2)  LA LEY 25.156  sobre  “Defensa de la Competencia” (supuestamente “antimonopolios”)

Esta ley de Argentina, describe una serie de CONDUCTAS EMPRESARIALES, que también existen a lo largo y ancho del planeta y de lo cual la mayoría de los ciudadanos, sean de bajo o altos sectores sociales, no tienen la menor idea al respecto o de cuanto influyen en su vida cotidiana,  las conductas empresariales que aquí se estudian, y que vulneran tanto el principio de la competencia como el de emulación.

 

Esta ley tiene un total de diez (10) capítulos, que ilustran al lector o estudioso o abogado o cooperativista, de la verdaderas situaciones en las “dinámicas empresariales”, tan solo transcribiremos  los títulos de dichos capítulos.
 

Capitulo 1.  De los acuerdos y prácticas prohibidas

Capitulo 2.  De la posición dominante

Capitulo 3. De las Concentraciones y Fusiones

Capitulo 4.  Autoridad de aplicación

Capitulo 5 . Presupuesto  (derogado en año 2015)

Capitulo 6: Del Procedimiento

Capitulo 7: De las sanciones

Capitulo 8: De las apelaciones

Capitulo 9: De la Prescripción

Capitulo 10: Disposiciones Transitorias y complementarias

El estudio no solo de la estructura, sino de las dinámicas que plantean LAS CONDUCTAS PROHIBIDAS, que se plantean en esta ley, es central, para que el ciudadano pueda tener una visión más próxima al mundo laboral, en el cual invierte no menos de ocho horas diarias de su vida.

Con esa finalidad, trascribiremos tan solo el artículo 2 de la ley, que enumera, LAS CONDUCTAS EMPRESARIALES,  que están prohibidas, dado que causan graves perjuicios tanto al principio de la competencia como al de emulación y que generan en la sociedad verdaderos pantanos de parasitismos sociales, he aquí entonces el listado:

  1. a) Fijar, concertar o manipular en forma directa o indirecta el precio de venta, o compra de bienes o servicios al que se ofrecen o demanden en el mercado, así como intercambiar información con el mismo objeto o efecto;
  2. b) Establecer obligaciones de producir, procesar, distribuir, comprar o comercializar sólo una cantidad restringida o limitada de bienes, o prestar un número, volumen o frecuencia restringido o limitado de servicios;
  3. c) Repartir en forma horizontal zonas, mercados, clientes y fuentes de aprovisionamiento;
  4. d) Concertar o coordinar posturas en las licitaciones o concursos;
  5. e) Concertar la limitación o control del desarrollo técnico o las inversiones destinadas a la producción o comercialización de bienes y servicios;
  6. f) Impedir, dificultar u obstaculizar a terceras personas la entrada o permanencia en un mercado o excluirlas de éste;
  7. g) Fijar, imponer o practicar, directa o indirectamente, en acuerdo con competidores o individualmente, de cualquier forma precios y condiciones de compra o de venta de bienes, de prestación de servicios o de producción;
  8. h) Regular mercados de bienes o servicios, mediante acuerdos para limitar o controlar la investigación y el desarrollo tecnológico, la producción de bienes o prestación de servicios, o para dificultar inversiones destinadas a la producción de bienes o servicios o su distribución;
  9. i) Subordinar la venta de un bien a la adquisición de otro o a la utilización de un servicio, o subordinar la prestación de un servicio a la utilización de otro o a la adquisición de un bien;
  10. j) Sujetar la compra o venta a la condición de no usar, adquirir, vender o abastecer bienes o servicios producidos, procesados, distribuidos o comercializados por un tercero;
  11. k) Imponer condiciones discriminatorias para la adquisición o enajenación de bienes o servicios sin razones fundadas en los usos y costumbres comerciales;
  12. l) Negarse injustificadamente a satisfacer pedidos concretos, para la compra o venta de bienes o servicios, efectuados en las condiciones vigentes en el mercado de que se trate;
  13. ll) Suspender la provisión de un servicio monopólico dominante en el mercado a un prestatario de servicios públicos o de interés público;
  14. m) Enajenar bienes o prestar servicios a precios inferiores a su costo, sin razones fundadas en los usos y costumbres comerciales con la finalidad de desplazar la competencia en el mercado o de producir daños en la imagen o en el patrimonio o en el valor de las marcas de sus proveedores de bienes o servicios.

Estas “prácticas empresariales están PROHIBIDAS», en muchos países de Suramérica, África, Asia, Oceanía e incluso en “países desarrollados de Europa o Norteamérica”, no son esporádicas, sino de “carácter habitual” .

Es de allí, que EL MEJOR REMEDIO, para evitar o neutralizar estas “practicas”, sean las empresas cooperativas, que están previstas en el PROGRAMA IN.CO.P.AR,  modelos guías, que difundimos a todo el planeta, para que los que creen en la CULTURA DEL TRABAJO y LA BUENA FE, pueden encontrar en estas empresas cooperativas y en forma especial en las CTPU, un modelo de transparencia y desarrollo, que no se da en otros formatos jurídico-organizacionales.

Todo lo aquí expresado, no significa, estar en contra de los contratos, ni siquiera de los contratos asociativos, los cuales también impulsamos.

Solo se escribe y se manifiesta, que la TRANSPARENCIA y el control de mercados y territorios, no solo tiene que ser “función del Estado”, sino también de la ciudadanía en general, y la mejor forma de lograrlo, es con empresas de tipo cooperativa, dado que son LAS UNICAS, que ante la catástrofe seudocapitalista financiera global, puede asegurar cualquiera de los dos principios que enumeramos al comienzo, o sea:

  1. El principio de Competencia
  2. El principio de Emulación

Todo o casi todo, lo que actualmente se difunde o se escribe con respecto al seudocapitalismo, de la mayor parte del mundo (salvo en las Pymes)  solo es literatura anticientífica, y novelas de exitismo, de algunos empresarios embriagados de vanidad, codicia y “prácticas prohibidas”, que en adoración a las figuras monopólicas y oligopólicas, no resistirían ningún análisis hechos por abogados y contadores independientes, para verificar  LA LEGITIMIDAD DE SUS CAPITALES.

Una cuestión es la “el principio de competencia” o incluso “el principio de emulación”, otra cuestión muy, pero muy distinta, es la estafa macro sistémica, a partir de generar billones de dólares, en maquina de imprenta o como suele señalar nuestro  Director General,  seudocompetir con el “imperialismo de la fotocopiadora de papel moneda”.  A la cual los grandes monopolios y oligopolios internacionales tienen “acceso tanto directos como indirectos”

En cambio, las CTPU y el resto de las empresas cooperativas previstas en el Programa IN.CO.P.AR, no solo aseguran  y coadyuvan al Estado y la Sociedad, a controlar territorios, mercados, sino también los dos principios y obviamente aun mas, las reservas de moneda legitima a través de los desendeudamientos y tener asegurada la “base monetaria” de cada país, no en “burbujas financieras”,  acompañadas y en complicidad con el  hipnotismo de los medios de comunicación hegemónicos, que difunden “culturas idiotizantes y sobreconsumistas”, sino en la economía real, basada en “empresas reales”, y obviamente  en VERDADERAS necesidades y aspiraciones de la población mundial, como lo son el “índice 53 NABS”   y el “índice 4 G”