Ciclo Vital y estructura empresaria

Cabe tener en cuenta  dentro de lo que sería una SANA ECONOMIA, lo cual no ocurre en la republica Argentina, desde hace décadas .  Que el ciclo empresarial  de cualquier empresa tendría que estar medido por la EV (expectativa de vida) de sus fundadores o propietarios, si es que esta fuera una empresa capitalista.

En caso de ser una empresa cooperativa de trabajo, la situación cambia, teniendo más posibilidades en cuanto EV (expectativa de vida empresarial)

 

 

 

Empresa Capitalista.

En ese sentido, la “empresa capitalista” y un esquema teórico de normalidad y progreso sostenido, (es decir sin alta inflaciones o crisis recurrentes )  es altamente probable, que la vida de dicha  empresa, cumpla los 35 años o más de vida. 

Ello es así, dado que a la muerte de los propietarios, les sucederán, siempre en un esquema teórico, los herederos del mismo serán los que continúen con la misma y si es que desean continuar con la empresa.

 Ello es así, dado que quizás tengan otras necesidades, otras aspiraciones o intereses a satisfacer.

  De no darse la continuidad,  la empresa terminara vendiéndose al mejor  postor y la continuaran quizás hasta los competidores que tuvo, en el pasado o los empleados que pudieron destacarse y comprar parte de ella.

En pocas palabras,  la empresa capitalista, podrá prolongar su expectativa de vida, siguiendo la línea de parentescos y propiedad privada, hasta el grado de hijos, nietos, bisnietos, luego de la cuarta generación  y atendiendo a las innovaciones de carácter tecnológico que se van produciendo a lo largo del mundo, es  altamente probable que los herederos, se dispersen y cada uno tenga, sus propias iniciativas, según sean las prioridades y circunstancias históricas.

 

Empresa Cooperativa de trabajo.

En el caso de una cooperativa de trabajo y siempre  a igual que el anterior, o sea en un marco teórico de normalidades.  Es altamente probable, que la empresa cooperativa, pueda vivir, 100, 200, 300 o más años o siglos.

Dicho análisis, se basa en la hipótesis, de que las cooperativas de trabajo, tienen mayor durabilidad, dado que su naturaleza jurídica, no tiene previsto ni  la propiedad privada de sus asociados, ni la relación de dependencia entre sus integrantes. 

Es de allí, que al ser todos asociados y/o copropietarios,  la naturaleza de la persona jurídica “empresa cooperativa”, descansa su “expectativa de vida empresarial”,  no en los titulares del consejo de administración, sino en las continuas generaciones a los que les pueda interesar  trabajar en ella, aprender el oficio o profesión, y mantener la fuente de trabajo, actualizada a través de las distintas décadas o siglos.

Consideramos, que por razones de “afecto social”, los herederos de los asociados a la empresa cooperativa, tendría que tener cierta preferencia en el ingreso a la misma, pero jamás privilegio alguno.

 Tanto el heredero de un asociado que desee ingresar, ya sea al fallecimiento de su progenitor como de su retiro o jubilación, en todos los casos, y más en las cooperativas de trabajo, siempre deberá privilegiarse  la IDONEIDAD LABORAL, por sobre otras cuestiones. 

En ese contexto, la empresa cooperativa, al no poseer propietarios exclusivos, y al no depender de la vida de “uno o dos dueños”, sino de todo el grupo asociativo, puede prolongarse en el tiempo y en la medida que ese “principio activo” del trabajo, se mantenga a través de los siglos.

Muchos oficios y profesiones, han vivido durante siglos, otros han desaparecido.

La mayoría se cuenta su existencia por siglos, ejemplo   carpinteros, herreros, médicos, ingenieros, abogados, panaderos,  etcétera. 

Los oficios y profesiones,  sin duda alguna, viven mucho más que las “personas humanas”, que asumen esos roles a través de los siglos

El hecho concreto es, que  LOS OFICIOS y PROFESIONES  no desaparecen ni fallecen, salvo largos intervalos,  estos subsisten sean las empresas de naturaleza capitalista o cooperativa.

 La diferencia es que en las empresas capitalistas,  se produce un quiebre, al fallecer sus propietarios, mientras que en el caso de las cooperativas de trabajo, si bien también se puede producir un quiebre o hecho disruptivo  al morir sus principales dirigentes, no cabe dudas, que será  la función de ellos educar, para su potencial reemplazo y así sucesivamente, caso contrario no se diferenciara la cooperativa de una empresa capitalista, porque al fallecer sus dirigentes, sin reemplazos adecuados, es como si hubiera producido la muerte de un capitalista.

Tanto las empresas capitalistas, como cooperativas,  tienen “enfermedades propias o características singulares”, las cuales hacen a  “su naturaleza jurídica” y a los factores subjetivos que giran alrededor de esta “naturaleza” (egos, envidias, ambición de poder, etc.), el análisis cualitativo de esas “fuerzas magnéticas subjetivas”, que hacen a los diagnósticos en dichas empresas, corresponderán a los profesionales universitarios actuantes, en el asesoramiento de las mismas (véase estructura  asesores), especialmente  abogados y contadores.